Bogotá, 18 de febrero – Desde el encuentro a principios de mes en Quito de las delegaciones de alto nivel de los gobiernos, no ha habido nuevas reuniones, no obstante, se informó que las conversaciones se mantienen

El choque entre Colombia y Ecuador por la guerra comercial que comenzó el presidente Daniel Noboa, al imponer un arancel del 30 % a nuestros productos, se endureció en las últimas horas. El ministro de Producción, Comercio Exterior, Inversiones y Pesca, Luis Jaramillo, dijo que no ven compromiso del gobierno de Gustavo Petro para la seguridad en la frontera, afectada por el problema del narcotráfico.

Así mismo, Ecuador presentó ayer tres reclamaciones ante la Comunidad Andina, en respuesta a la demanda que Colombia radicó en la misma contra su vecino por imponer de forma unilateral aranceles del 30 %.

“Este es un tema de seguridad, lo que se requiere es un compromiso firme y seguro de parte de Colombia de control de la frontera. Hasta ahora no lo hemos tenido”, señaló el ministro Jaramillo.

Añadió el funcionario ecuatoriano que “lo que se requiere aquí es seguridad, control de fronteras. No puede haber comercio sostenible si no hay seguridad en la frontera, si no hay control. Se necesita que tengamos operativos coordinados, conjuntos, intercambio de información, de inteligencia, eso es lo que requerimos como país”.

El ministro Jaramillo reconoció que «el diálogo no está roto», pues «sí hay una comunicación con Colombia, no puedo dar detalles». No obstante, enfatizó que espera «tener una respuesta satisfactoria. Lo que se requiere es seguridad, control de fronteras».

El presidente Noboa justificó la medida porque supuestamente Colombia no está ayudando para la seguridad de la frontera, en donde operan grupos criminales del narcotráfico, la minería ilegal, el contrabando. “Hemos hecho esfuerzos reales de cooperación con Colombia, incluso con un déficit comercial que supera los 1.000 millones de dólares anuales. Pero mientras hemos insistido en el diálogo, nuestros militares siguen enfrentando a grupos criminales atados al narcotráfico en la frontera sin cooperación alguna”, sostuvo el mandatario ecuatoriano.

Ecuador puso en vigor un arancel del 30 % a los productos colombianos a partir del primero de febrero, que Petro replicó en igual porcentaje por reciprocidad. Además desde las 6:00 p.m. del pasado 22 de enero, Colombia suspendió el suministro de energía que se vende al vecino país.

Ello fue contestado por Quito imponiendo un incremento del 30 % a la tarifa de transporte del crudo colombiano hasta puertos ecuatorianos en el Pacífico.

Conflicto escala a Comunidad Andina
El Ministerio de Comercio, Industria y Turismo presentó el pasado martes ante la Comunidad Andina una demanda contra el gobierno de Daniel Novoa, buscando dejar sin efecto el arancel del 30 % a los productos colombianos, la cual fue aceptada y como consecuencia abrió una investigación.

Ecuador respondió a esta demanda presentando ante la Secretaría General de la Comunidad Andina «tres reclamos formales contra Colombia por vulneraciones a compromisos adquiridos”.

El Ministerio de Producción, Comercio Exterior e Inversiones de Ecuador indicó en el marco de la política exterior: “Hemos activado los mecanismos previstos en el ordenamiento jurídico andino, para la defensa de los derechos e intereses comerciales de Ecuador, iniciando tres procesos frente a las medidas adoptadas por la República de Colombia”.

Agregó esta cartera, que activa los mecanismos ante la Comunidad Andina en el contexto, que “Ecuador ha identificado incumplimientos por parte de Colombia de decisiones emitidas por el Tribunal Andino de Justicia, así como medidas que resultan incompatibles con los compromisos asumidos a nivel comunitario”.

Añadió dicho Ministerio que “las medidas adoptadas por Colombia responden a la decisión del Ecuador de aplicar una tasa del 30 % por servicio aduanero aplicable a las mercancías que ingresen desde ese país, adoptada por razones de seguridad nacional ante la falta de acciones firmes y equivalentes por parte de Colombia en la lucha contra el crimen organizado transnacional”.

Dijo también que Ecuador “ratifica su voluntad de resolver estas diferencias en el marco de la institucionalidad y de garantizar un comercio bilateral basado en reglas claras, condiciones equitativas y respeto mutuo a los compromisos comunitarios y a la lucha conjunta en materia de seguridad”.

La Comunidad Andina, compuesta por Bolivia, Colombia, Ecuador y Perú, es un organismo para la integración de la subregión para un desarrollo integral, entre otros propósitos.

El pasado 6 de febrero, una delegación de alto nivel del Gobierno nacional viajó a Quito con el fin de abordar de manera integral temas prioritarios de la agenda bilateral con Ecuador en seguridad y defensa, así como acordar pasos concretos para el pleno restablecimiento de los intercambios binacionales en los ámbitos fronterizo, comercial y energético. La reunión fue liderada por las cancilleres Rosa Villavicencio y la ecuatoriana Gabriela Sommerfeld.

Sin embargo, el encuentro no dejó soluciones a la guerra comercial entre las dos naciones, sino manifestaciones en favor de seguir los diálogos.

Frente a los señalamientos del gobierno de Noboa de que Colombia no ayuda en la seguridad en la frontera, la canciller Villavicencio ha dicho que “en materia de lucha contra las drogas y como resultado de las actividades operacionales de la Fuerza Pública colombiana, en conjunto con autoridades del Ecuador, se registra un aumento del 36,7 % de las incautaciones de clorhidrato de cocaína en los municipios fronterizos con el Ecuador”.

Los gremios empresariales de las dos naciones han pedido a los gobiernos de Petro y Noboa llegar a un acuerdo para levantar los aranceles por el efecto contrario que tienen en el comercio binacional y el encarecimiento de los productos, afectando la producción y a los consumidores.

No era el camino
El colombiano Jorge Hernando Pedraza Gutiérrez, quien se desempeñó por varios años como secretario general de la Comunidad Andina, dijo a EL NUEVO SIGLO: “Desde el principio por conocer el tema y por haber ejercido como primera autoridad de la Comunidad Andina, como secretario general del organismo, opiné que esa era el escenario natural creado por nuestros países para resolver el conflicto».

Añadió que la primera alternativa debió haber sido la concertación. La CAN tiene instrumentos para convocar a una reunión, «inclusive no solo de los dos países». «Más aún ha debido hacerse un encuentro presidencial andino con este propósito», dijo.

Agregó que la segunda manera para resolver las crisis entre Colombia y Ecuador es «a la que han tenido que los países apelar, que es presentar allí las demandas por violación a la norma andina, que crea unos desequilibrios de tipo económico y comercial, y que trastorna la filosofía de libre comercio con esta imposición de aranceles unilaterales».

¿Qué viene?
Jorge Pedraza, quien en la actualidad es el presidente ejecutivo de la Cámara Colombiana de la Energía, dijo que no es el momento de hacer este tipo de guerras comerciales, “cuando lo que necesitamos es la complementariedad, el acompañamiento y la solidaridad para crear una sinergia que permita a los dos países desarrollar una agenda energética común” y fortalecer el comercio binacional.

Pedraza explicó que la primera instancia de las demandas que presentaron Colombia y Ecuador se hace ante la Secretaría General, “y allí podría pasar al Tribunal de Justicia Andino, que no sería lo deseable porque sería un proceso bastante largo. Por supuesto que habrá que acatar al final lo que la justicia andina determine porque para eso tenemos un aparato de justicia autónomo.

Tomado de el Nuevo Siglo: https://www.elnuevosiglo.com.co/politica/crece-la-tension-en-pulso-politico-y-comercial-entre-colombia-y-ecuador